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Ojalá

Pistas

Patrones que delatan el origen árabe de una palabra — y que te ayudan a adivinar la forma árabe de otras.

01

El artículo al- se quedó pegado

al- + palabra → al… (al-quṭn → algodón)

Los hablantes romances oían la palabra árabe siempre con su artículo y lo tomaron como parte de ella. Por eso tantas palabras españolas empiezan por al-, y por eso decimos «el algodón»: el artículo va dos veces.

02

Ante letra solar, al- se vuelve a-

al- + letra solar → a + consonante (as-sukkar → azúcar)

En árabe la l del artículo se asimila a las letras «solares» (t, d, r, z, s, sh, ṣ, ḍ, ṭ, n…): no se dice al-sukkar sino as-sukkar. El español copió lo que oía, así que la l desapareció y quedó solo la a-: azúcar, arroz, aceite, aduana.

03

Guad- = wādī, el río

wādī (al-) … → Guad(al)…

La w árabe se oía como gu en romance, y wādī («valle, río») dio Guad-. Muchos ríos y pueblos de España llevan este nombre: Guadalquivir es al-wādī al-kabīr, «el río grande».

04

Alcalá, Calat-, Medina: fortalezas y ciudades

(al-)qalʿa → Alcalá, Calat- · madīna → Medina

Los pueblos que nacieron junto a un castillo árabe se llaman Alcalá (al-qalʿa, «la fortaleza») o empiezan por Calat- (qalʿat, «la fortaleza de…»). Los que fueron ciudad importante llevan Medina (madīna, «ciudad»).

05

La -í final: el adjetivo de pertenencia

nombre + -ī (nisba) → -í (jabal + ī → jabalí)

El árabe forma adjetivos de origen o pertenencia añadiendo -ī: jabal «monte» → jabalī «del monte». Esa -ī llegó al español como -í tónica: el jabalí es «el (cerdo) del monte» y el maravedí, la moneda «de los almorávides».

06

El árabe como puente

persa / griego / sánscrito → árabe → español

Muchas palabras «árabes» del español no nacieron en árabe: el árabe las tomó del persa, el griego o el sánscrito y las trajo a la Península. Azúcar viene del persa y antes del sánscrito; quilate, del griego; aduana, del persa. El árabe fue el puente.

07

La sh árabe: de x a j

sh → x (castellano antiguo) → j (sharāb → xarabe → jarabe)

El castellano medieval escribía x para el sonido «sh», y así tomó la shīn árabe: xarabe, xeque. En el siglo XVI ese sonido se volvió la j actual, y las palabras cambiaron con él. La x antigua sobrevive en topónimos como Axarquía.

08

Las letras de garganta se pierden o se suavizan

ʿ → ∅ · ḥ, kh → h, f (al-ʿaqrab → alacrán, al-ḥanbal → alfombra)

El romance no tenía los sonidos de garganta del árabe. La ʿayn desapareció sin dejar rastro (alacrán, laúd, arroba). La ḥ y la kh se adaptaron como h aspirada, que hoy es muda, o como f (albahaca, alfombra, alhelí, alfanje).

09

La imala: ā se volvió e

ā → e, i en andalusí (al-khizāna → alacena)

En el árabe de al-Andalus la a larga tendía a pronunciarse cerrada, hacia e o i (la imala). Por eso alacena viene de al-khizāna y aceña de as-sāniya: el español copió el árabe tal como se hablaba en la calle, no el clásico.